Acampar libre y ahorrarse el camping

Acampar libre y ahorrarse el camping

Acampar libre es uno de los mayores placeres de la vida. Montar nuestra tienda de acampada en mitad del bosque y establecer allí nuestro campamento por libre sin tener que pagar un camping se ha vuelto parte de nuestra rutina diaria en esta vuelta al mundo.

Durante este viaje hemos puesto nuestra tienda de acampada en infinidad de lugares: Hospitales, hoteles abandonados, la montaña, iglesias, parques nacionales, en la cuneta, en granjas, en cuarteles de policía, chiringuitos de playa y un sinfín de lugares más,

Pero no siempre fue así. Las primeras veces que hicimos acampada libre fueron bastante desastrosas. Como todo, es una actividad que se va perfeccionando con la práctica. Después de más de un año y medio viajando con nuestra tienda de acampada, os contamos cuáles son nuestros trucos y consejos para acampar libre en la montaña:

1) Buscar un lugar alejado de la gente

 Aunque en algunos países la acampada libre es ilegal, ese no es el único motivo por el que siempre buscamos sitios alejados para acampar libre. Y es que cuando estás viajando, tu tienda de campaña es tu casa. Necesitas descansar sin que te molesten los ruidos de la ciudad o la gente curiosa. A veces te interesará acampar cerca de otras personas, como por ejemplo en un parque de bomberos. 

Pero si lo que buscas es una experiencia más conectada con la naturaleza te aconsejamos que busques un buen sitio escondido en el bosque. Evitarás estresarte por la noche con la idea de que algún aprovechado intente robarte y lograrás una intimidad que de seguro agradecerás.

¿Cómo lo hacemos nosotros?
 
Utilizamos varias aplicaciones de móvil dependiendo del continente o del país para buscar lugares tranquilos donde acampar libre dentro de nuestra ruta. Las que más utilizamos son iOverlander y Maps.me
 
iOverlander: Funciona como un mapa pero con la particularidad de que hay multitud de puntos de interés para aquellos que practican la acampada libre. Te permite buscar lugares de acampada libre en los que la gente ha ido dejando comentarios sobre cómo ha sido su estancia en el lugar y de que sumministros se disponía. Información útil como si hay animales salvajes, especialmente últil en África, si está permitido acampar o si hay acceso a agua potable. Además también encontrarás información interesante sobre campings o hostales incluyendo el precio, si había wifi, electricidad, agua potable, lavabo y los comentarios de los últimos viajeros que han pisado el lugar. Una herramienta útil tanto para hacer acampada libre como para ir en una camper o autocaravana, aunque en sus inicios se creó para los grandes overlanders 4×4. Resulta muy interesante llegar a un camping u hotel sabiendo los precios de antemano para que no te timen con los precios.
Captura de pantalla de iOverlander
Detalles de un punto de interés marcado en iOverlander

 Maps.me:  Parecida a la anterior, es una aplicación que también funciona como un mapa, con la particularidad de que funciona offline. Muy útil para seguir la ruta cuando estamos en países sin cobertura móvil ni datos contratados. También indica puntos de interés en el mapa como supermercados, bancos o agua potable.  Lo único que debes hacer es descargarte los mapas del país cuando tengas acceso a Wifi y listo. Funciona de forma parecida a google maps. No aparecen los puntos de acampada libre de otros viajeros, o por lo menos no con tanta frecuencia, pero es un gran mapa para ubicarnos y planificar rutas. También funciona como gps y te calcula los kilómetros de distancia de la ruta que elijas con su desnivel en el modo bicicleta o caminando. 

NOTA: A veces Maps.me puede calcular rutas excesivamente largas y sin sentido en su modo de caminar y bicicleta. Hay que ir con cuidado con eso si no quieres acabar aciendo km de más o acabar en un camino sin camino.

2) Evitar que te vean entrar al lugar de acampada.

Vas a acampar libre en el bosque y estarás solo, pero intenta también evitar que los desconocidos de los alrededores puedan saber dónde vas a acampar esa noche. Puede parecer un pensamiento algo paranoico y no siempre es necesario tener tanta precaución, pero sí es importante usar nuestro sentido común y ser precavidos. Esta es una norma que intentamos cumplir el 100% de las veces. En una ocasión no la cumplimos acampando en Albania y por la noche nos robaron una mochila. Un niño nos vio acampando y se escondió detrás de los arbustos para esconderse. Nosotros sabíamos que nos estaba mirando pero lo tomamos con cachondeo. Esa noche alguien se acercó a la tienda acompañado por varios perros que nos ladraban desde fuera y que no nos dejaban salir por miedo de que nos atacaran. Al día siguiente teníamos una mochila menos. Hay que tener en cuenta que sólo fue una vez de las muchas otras que acampamos sin ningún problema, pero si puedes evitarte el susto haciendo que nadie sepa tu lugar de acampada tu seguridad aumentará exponencialmente durante la noche. En nuestros vídeos de Youtube verás un sinfín de acampadas en varios continentes.

Descubriendo un nuevo lugar de acampada libre en Eslovenia, octubre del 2017

3) Orientar correctamente la tienda.

Cuando empezamos a acampar con climas más fríos, como cuando cruzamos Croacia por la costa del mediterraneo, nos dimos cuenta de que el rocío de la mañana se congelaba y cubría nuestra tienda de campaña de un manto blanco de escarcha que tardaba mucho en derretirse. Esto implicaba que teníamos que esperar a que el sol llegara hasta donde estábamos para que la tienda se secara y pudiéramos secarla antes de guardarla (sino se puede pudrir). Dependiendo de la época del año y del lugar en el que estemos nos interesará recibir la primera luz del sol por la mañana o evitarla. Para conseguirlo debemos saber por qué dirección va a salir el sol.

¿Cómo saber por donde sale el sol?

El sol sale siempre por el este. Bien, no exactamente. En invierno sale algo más acercado al sureste y en verano al noreste, pero si tomamos el este como referencia nos equivocaremos pocos grados. Los puntos cardinales podemos ubicarlos con una brújula. Nosotros llevamos siempre una pequeña brújula de bolsillo en nuestras mochilas. También nuestro GPS de senderismo dispone de una, pero también se puede averiguar con el móvil. Si tu móvil tiene brújula puedes calcularlo tú mismo o descargarte una aplicación para tener más precisión. Esta aplicación te da información sobre la salida y puesta de Sol en cualquier fecha, hora y lugar. Además te lo muestra en una brújula 3D utilizando tu localización. Es tan precisa que la utilizan muchos fotógrafos para conseguir las mejores tomas. Nosotros usábamos cada uno de los métodos según nos pillaba más a mano.

Ejemplo de cómo funcionan estas aplicaciones

4) Conocer la fuerza y dirección del viento

En nuestras primeras acampadas no teníamos ni idea de lo mucho que podía influir el viento a la hora de acampar libre. Pero en Croacia y en Namibia el viento se convirtió en una de nuestras mayores preocupaciones a la hora de la acampada. Con rachas de viento que pueden alcanzar los 200 km/h, la diferencia entre que tu tienda esté orientada para estar protegida contra el viento o no es clave. Para ello necesitas saber de dónde sopla el viento y con que intensidad. Al principio nos chupabámos un dedo  y lo alzábamos como hacen en las películas para ver si lo adivinábamos, pero no resultó demasiado eficaz. Y es que los vientos cambian constantemente. Puede que en el momento de la acampada todo esté en calma, pero que durante la noche todo cambie y el viento empiece a doblar las barillas de tu tienda de acampada y sientas que vas a salir volando. Te recomendamos que lleves un buen material de acampada que notarás sobretodo en este tipo de situaciones. En este link puedes ver todo nuestro material de acampada: Material.

¿Cómo saber la predicción del viento y su intensidad?

Windy.com

Nosotros utilizamos una aplicación llamada Windy (gratis). Esta app te da información precisa sobre la intensidad del viento y sobretodo la dirección. Puedes acampar tranquilamente en una noche de fuerte viento si sabes cómo proteger tu tienda. Para ello debes localizar algún elemento que haga de pantalla. A veces algo tan sencillo como poner la tienda en el lado protegido de unos matorrales ha supuesto una gran diferencia. Si tienes la suerte de encontrar una pared o un cobertizo asegúrate de colocar la tienda en la posición correcta para que ese elemento sea tu paravientos y no salgas volando.

5) Informarte sobre el índice de delincuencia en la zona.

En todos los países hay unas zonas más conflictivas que otras. Lo primero que hacemos antes de empezar a viajar por una área determinada es hacer una rápida búsqueda de información en google y en blogs de otros viajeros que han hecho la misma ruta que nosotros vamos a hacer. Una página web que consultamos de vez en cuando para averiguarlo es safearound.com y la web del ministerio de exteriores de nuestro país, http://www.exteriores.gob.es en el caso de España. Estas webs suelen dar una visión bastante mala de muchos países y no siempre hay que seguir sus indicaciones a raja tabla, pero sí nos pueden dar información acerca de algunos barrios o ciudades que es mejor evitar. Lo mejor es complementar esta información con la de otros viajeros o , si es posible, con la de alguien local que viva en la zona (como por ejemplo un couchsurfer). 

Si la zona por donde vamos a ir es peligrosa preferimos evitar la acampada libre y no jugárnosla.

6) Conocer la fauna salvaje del lugar

No cometas como nosotros el error de darte cuenta demasiado tarde de que has acampado en una zona llena de osos. Más que nada porque, si eres un valiente y quieres hacerlo, tendrás que seguir una serie de precauciones para evitar sustos, pero si antes no te has informado de qué fauna salvaje habita en la zona donde vas a dormir puedes tener encuentros bastante escalofriantes con algunos animales. Este punto cobró una importancia vital en nuestro paso por África, donde hicimos acampada libre rodeados de hipopótamos, hienas, cebras y elefantes. Es importantísimo saber cómo hay que actuar ante cada tipo de animal para evitar enfrentamientos. La mayoría de animales no le harán ni caso a tu tienda de campaña, ¡pero no se te ocurra meter comida dentro que pueda atraerlos! Incluso en lugares sin depredadores es mejor que no lo hagas. A nosotros nos rompió el suelo de la tienda una marmota que había olido el pan que guardábamos dentro 🙁

Acampando en las llanuras de Sudáfrica, hogar de hienas y chacales.

7) Si puedes evitar que se te haga de noche, mejor

Aunque muchas veces nos va a tocar avanzar de noche y buscar un lugar entre la penumbra donde colocar la tienda de acampada, nosotros siempre intentamos evitarlo. Durante la noche no tienes una visión global de dónde te metes ni de si hay un camino de tierra cerca por el que pasen los coches y te puedan descubrir. Durante el día siempre resulta más agradable montar nuestro campamento con calma y cocinar una rica cena a la luz del atardecer. Si la noche te alcanza, mejor que ya sea sentado en tu silla de camping mirando las estrellas y con tu campamento montado.

Acampar libre es siempre una aventura excitante, y si tienes en cuenta estos trucos y consejos, ¡será una experiencia mucho más segura!

Para viajar seguros nosotros siempre viajamos con nuestro seguro de viaje. Nuestro último seguro fue con IatiSeguros, que encontramos gracias a la comparativa que hicimos con el comparador de seguros de viaje MONDO. Si contratas tu seguro a través de estos enlaces tienes un 5% de descuento en tu próximo seguro.

Comparador MONDO (5% dto.):

Seguros Iati (5% dto.): 

Antes de irte, no olvides que tienes GRATIS un regalo: Nuestro Ebook de Vivir en ruta. Descárgatelo haciendo click en el siguiente enlace:  Ebook de vivir en ruta.

Si te ha resultado útil este artículo compártelo con los demás y déjanos tu comentario si tú también tienes trucos para acampar libre.

Comparte esto:

Share on facebook
Share on twitter

Cúanto cuesta viajar en bicicleta

¿Cúanto cuesta viajar en bicicleta?

Antes de empezar nuestra aventura de viajar en bicicleta nos hicimos esta pregunta: ¿cuánto cuesta dar la vuelta al mundo? En este artículo te contamos cuál es nuestro presupuesto mensual.

Lo que gastemos viajando dependerá del tipo de viaje que queramos realizar. En este caso os vamos a hablar del presupuesto de un viaje en bicicleta y autosuficiente, lo que significa vivir de manera suficientemente autónoma como para gastar lo mínimo viajando.

Nuestro presupuesto para viajar por Europa es de 10€ diarios entre dos personas (puesto que nosotros viajamos en pareja), así que estamos hablando de un gasto de 5€ por persona y día. Esta cantidad la invertimos básicamente en comida, ya que viajando en bicicleta no gastamos dinero ni en alojamiento ni en desplazamiento (esta es una de las razones por las que elegimos la bicicleta para viajar).

A esta cantidad hay que sumar dos gastos: el consumo de móvil y los imprevistos (creednos, siempre hay imprevistos). En la cifra que os damos a continuación estos dos gastos están incluidos.

Nuestro presupuesto mensual para viajar por Europa en bicicleta es el siguiente:

+ 300€/mes para COMIDA (que cocinamos nosotros mismos)

+ 30€/mes para MÓVIL

+ 70€/mes para IMPREVISTOS*

0€/mes para DORMIR (acampamos o nos acogen anfitriones voluntarios)

0€/mes para DESPLAZAMIENTO (viajamos en bicicleta)

*Imprevistos: Algunos imprevistos son más caros que otros, por eso hemos hecho una media de lo que nos han costado a nosotros hasta el momento. Un imprevisto puede ser desde una tormenta eléctrica que te obligue a dormir en un alojamiento de pago hasta que se te rompa algo del equipo y tengas que pagar una reparación. Cuanto mayor (o más caro) sea nuestro equipaje, mayor cantidad de dinero tendremos que reservar para los imprevistos.

Este es nuestro presupuesto para viajar por Europa. Hay que tener en cuenta que hay múltiples factores que pueden hacerlo cambiar, entre ellos los lugares por los que viajemos. Viajar por Asia no cuesta lo mismo que viajar por Australia, igual que dentro del mismo continente Europeo no cuesta lo mismo viajar por Suiza que viajar por Serbia. Del mismo modo, la mayor parte de lo que gastemos durante el viaje dependerá de cómo gestionemos el dinero y cómo lo invirtamos. Para nosotros lo más importante es poder vivir viajando, es por ese motivo que elegimos viajar en bicicleta y alargar al máximo el tiempo que nos podemos mantener haciéndolo. Además, tenemos ciertos trucos para viajar barato y para ahorrar al máximo durante el viaje. Si quieres saber cuáles son en este artículo te lo contamos.

Comparte esto:

Share on facebook
Share on twitter
Share on google

Tengo miedo a cambiar de vida

Tengo miedo a cambiar de vida

Algo ha latido dentro de mí desde hace muchos años: Tengo miedo a cambiar de vida. Ahora lo sé y entiendo por qué.

A lo largo de mi vida he sentido el deseo de cambiar de vida y viajar, descubrir otros países, otras culturas y de vivir de una manera más sencilla a la que estoy acostumbrado. Durante muchos años he tenido la sensación de poder optar a una vida diferente y no atreverme a dar el paso. Ahora, que estoy escribiendo estas líneas sentado bajo un árbol y con mi bicicleta de viajes al lado, para que entiendo con más claridad por qué no arrancaba lo que yo llamo Mi viaje interior.

 

Cuando uno emprende un cambio de vida antes debe recorrer un viaje quizá más largo y doloroso: un viaje interior. Un viaje interior es aquél que recorremos a las profundidades de nuestra propia identidad y que nos ayuda a entender mejor nuestras emociones, limitaciones y deseos. Este es el viaje que, aún sin saberlo, estuve transitando durante años tratando de encontrar el sentido de mi propia existencia. Habían cosas que sabía y cosas que no sabía de mí mismo. Lo que sí sabía perfectamente es que amo la libertad, el aprendizaje y descubrir cosas nuevas. También sabía lo que no me gustaba: trabajar en un empleo que ya no me llenaba, los compromisos sociales y las personas empeñadas en hacer creer a los demás que el mundo es una porquería.

Sin embargo no sabía cómo toda esa información que tenía sobre lo que me gustaba y lo que no me gustaba iba a ayudarme a cambiar de vida. Sin saberlo, tenía un montón de miedos y limitaciones que no me dejaban avanzar.

Hoy quiero compartir contigo algunas de esas limitaciones y miedos que tuve antes de cambiar de vida.

  • Miedo al fracaso.

Yo era de aquellos que decían que hay que ser valientes y hacer en la vida lo que uno siente sin importar lo que digan los demás. Pero mis actos decían todo lo contrario. Estaba atrapado en una vida de horario de oficina, cobijado en la seguridad de un empleo seguro y deseando que llegara final de mes para cobrar mi recompensa por soportar aquello que no deseaba hacer. Realmente con perspectiva, lo reconozco: tenía miedo al fracaso. 

Miedo a iniciar una aventura que nadie iba a entender, miedo a volver al trabajo habiendo fracasado en mi sueño, miedo a no saber hacerlo bien o no encontrar la manera. Ese miedo me paralizaba de una manera absurda. Ahora que he llegado a vencer ese miedo te aseguro que todos tenemos las capacidades para llevar a cabo nuestros sueños. Sólo hay que tomar la decisión adecuada. Las personas tenemos una tendencia excesiva , incluso obsesiva, a temerle al fracaso. Rara vez nos enseñan a enfrentarnos al fracaso y, ¿sabes qué? Forma parte de vivir. Cuanto antes aceptes que en algún momento de tu vida vas a fracasar, mejor, porque es inevitable. Ahora bien, el cómo gestionas tú ese fracaso y el cómo te afecta depende sólo de ti. Puedes ser esclavo de las opiniones de los demás y dejar de intentarlo o ser fiel a lo que sientes que arde dentro de ti y luchar por lo que deseas con todas la fibras de tu cuerpo.

 

  • Miedo a la escasez.

Otro de los miedos que me frenaban a la hora de cambiar mi vida y vivir viajando era el de la escasez. El factor económico era algo que me tenía realmente preocupado. ¿Cuánto dinero iba a necesitar para dar la vuelta al mundo? ¿Cómo iba a generar dinero a partir de ahora? ¿Cuánto tiempo me iba a poder mantener viajando?

Cuando uno piensa con miedo las respuestas que obtiene a las preguntas que se hace pueden ser muy rocambolescas.

Creo que el dinero es una buena herramienta para conseguir algunas cosas, pero no la única. Cuando todavía no sabíamos cómo iba a ser enfrentarse económicamente a un viaje sin fecha de retorno Blanca y yo pensamos en hipotecarnos y comprar una vivienda para alquilar. De esa manera, y si todo iba bien, podríamos vivir de la renta y tener un ingreso pasivo que nos permitiera vivir viajando. Era un plan que necesitaba unos 8 años de nuestro trabajo para poder reunir los ahorros suficientes como para empezar esa hipoteca siempre y cuando no hubiera complicaciones, como que alguno de los dos perdiera el trabajo o que el inquilino dejara de pagar. Cuando estábamos revisando nuestro astuto plan minuciosamente nos dimos cuenta de que el impedimento para dar la vuelta al mundo no era económico: el problema era que teníamos miedo.

Óscar realizando el Tour du Montblanc que recorre 170 kilómetros cruzando 3 países: Francia, Italia y Suiza

 

Para dar la vuelta al mundo no necesitas ser rico. Eso es algo que todo el mundo dice y que suena muy bonito pero, “¿qué hay de verdad en eso?”, nos preguntábamos. Y es que lo cierto es que no necesitamos grandes cantidades de dinero para viajar siempre y cuando no lo queramos hacer al estilo convencional. ¿Cuál es el estilo convencional? El único que habíamos aprendido: Billetes de avión, reserva de hotel y comida en restaurante. 

Pero, ¿por qué teníamos miedo a la escasez, a viajar con poco dinero? Porque era algo nuevo, diferente. ¿Dormir sin agua corriente al lado? ¿Esforzarme cada día a pedalear para poder avanzar? ¿Cocinar mi comida en un camping gas? Un cambio de vida en toda regla.

El problema es que no éramos conscientes de lo capaces que éramos de vivir felizmente con muy poquito. Tampoco sabíamos la habilidad que tiene el ser humano para apañárselas y adaptarse a los cambios cuando lo necesita. ¿Quién dijo que no podíamos inventar otra forma de ganar dinero durante el viaje? 

Hemos conocido a personas que están dando la vuelta al mundo con muy poco dinero, incluso algunas que se han quedado sin blanca en mitad del trayecto y han tenido que hacer malabares para ganarse la vida mientras viajaban. Y es que no te das cuenta de lo capaz que eres de inventar, crear y adaptarte a una nueva forma de vivir hasta que la tienes delante.

  • El miedo a las despedidas.

Todos tenemos un entorno: ya sea laboral, familiar o amistoso. Durante nuestra vida se van tejiendo decenas de relaciones y algunas de ellas nos acompañan a lo largo de toda nuestra existencia. Nosotros somos  muy afortunados en este aspecto: tenemos una familia y unas amistades que nos quieren y que siempre están ahí. Despedirse de todo ese entorno y aceptar que, a partir de ahora, no los vas a ver como cada día, no es fácil.

Madre solo hay una. Ésta en concreto vale un imperio.

Lo conocido nos hace sentir bien y por ello tu mente siempre va a intentar boicotearte cuando quieras adentrarte en algo nuevo o en un cambio de vida. 

“Tampoco estamos tan mal”. Esta es la frase que más resonaba dentro de nuestra conciencia cada vez que pensábamos en cambiar de vida. Pero, ¿qué pasaría si sustituyéramos el “tan mal” por el “bien”?

De nuestro proceso de cambio de vida hemos aprendido varias cosas:

  • Cuando estás planeando un cambio muchos amigos y familiares van a intentar quitártelo de la cabeza. No te ofendas, lo hacen desde el amor y para protegerte, seguramente porque ellos también proyectan sus miedos hacia ti.
  • Nunca va a ser el mejor momento para cambiar. Siempre podría pillarte en un mejor momento, pero no funciona así. Si aplazas tu cambio por un factor externo es probable que te pases la vida esperando algo que nunca llegará.
  • Las cosas importantes perduran si uno pone real interés en que así sea. En nuestro caso el contacto con la familia. Hoy en día y con las nuevas tecnologías podemos enseñar a nuestra familia a usar Skype o Whatsapp y seguir hablando con nuestros seres queridos o tomar algún avión cada cierto tiempo para visitarlos. Tu cambio no tiene por qué ser “o todo o nada”.
  • El mundo está lleno de personas maravillosas que te van a ayudar y de amigos que están esperando a que los conozcas. Si pierdes algunas amistades a causa de tu cambio no te preocupes, porque hay cientos de personas por conocer en el mundo que sí van a apoyarte en las decisiones que tomes.

¿Un consejo? Pon una fecha a tu cambio de vida e idea un plan para conseguirlo, no importa si es un gran cambio o si es pequeño. Poco a poco verás que, a pesar de los miedos, con esfuerzo e ilusión lo demás sencillamente fluye.

Hoy, después de haber conseguido mi propio cambio de vida, estoy viviendo el sueño de dar la vuelta al mundo en bicicleta y, mientras lo hago, ayudo a otras personas que buscan su propio cambio de vida a desprenderse de los miedos y limitaciones que le impiden conseguirlo. En mi academia de desarrollo personal enfocada al cambio INSPIRA, comparto contigo a través de vídeo cursos todos los conocimientos y herramientas que debes poner en práctica a la hora de enfrentarte a un nuevo cambio de vida. 

A todas las personas que quieren dar el paso ahora, las llamamos cariñosamente : Padrinos de Vivir en ruta, ya que contribuyen a que nuestro propio sueño siga siendo una realidad.

Tus sueños te están esperando y tú puedes ser su principal enemigo o su fiel aliado. ¿Qué decides?

Compártelo con nosotros dejando un comentario o enviándonos una sugerencia mediante mensaje privado.

Comparte esto:

Share on facebook
Share on twitter
Share on google

5 razones para viajar en bicicleta

5 razones para viajar en bicicleta

Elegir el medio de transporte con el que hacer un gran viaje es una decisión clave que definirá el tipo de experiencia que tendrás al viajar. Existen muchas posibilidades y de entre ellas deberás elegir cuál se adapta mejor a ti para disfrutar al 100% de tu aventura.

Nosotros elegimos la bicicleta para dar la vuelta al mundo y en este artículo te explicamos las 5 razones por las que tú también deberías hacerlo.

1. TE PERMITE LLEVAR PESO

Tu amiga la bicicleta siempre estará dispuesta a cargar peso por ti sin rechistar. Eso sí, para ello tendrás que elegir la bicicleta de cicloturismo adecuada. Aunque obviamente tú serás el encargado de hacerla rodar te aseguramos que una vez estés encima de ella la bicicleta se volverá mucho más ligera de lo que parece y manejarla en ocasiones te recordará a la sensación de conducir una moto. En las subidas te tocará hacer un mayor esfuerzo pero te aseguramos que nada tendrá que ver con cargar ese peso a tus espaldas, como lo harías si viajaras con mochila. Tus piernas se pondrán fuertes, se acostumbrarán y tu columna vertebral lo agradecerá. Si dudas entre elegir la bicicleta o un vehículo a motor para realizar tu viaje este punto no te habrá convencido. En ese caso atento a la razón número 2.

2. ES BARATO

Viajar en bicicleta es una forma gratuita de desplazarse. A diferencia de los vehículos a motor donde el combustible se lleva una buena parte del presupuesto, con la bicicleta no pagarás un céntimo por el desplazamiento. Este ahorro significa poder utilizar ese dinero en otras cosas o aumentar el tiempo que podrás mantenerte viajando. Además, en comparación con viajar caminando o con mochila, la bicicleta te permitirá llevar el equipamiento necesario para ser autosuficiente. Un buen equipo de acampada te permitirá dormir gratis y uno de cocina te permitirá cocinar tu propia comida e incluso preparar tus propios cafés. Esto te ahorrará mucho dineroque de lo contrario gastarías por dormir o comer. Por estos motivos la bicicleta es un medio de transporte muy económico.

Llevar tu hogar de un lado a otro con tu bici hace que viajar sea más divertido.

3. VAS A LA VELOCIDAD PERFECTA

Viajar en bicicleta significa viajar a una velocidad de entre 15 y 20 kilómetros a la hora aproximadamente (en llano). En Vivir en Ruta consideramos que esta es la velocidad perfecta para viajar sin hacerlo demasiado rápido como para pasar por alto lo que ocurre a tu alrededor y no lo suficientemente lento como para que te resulte aburrido. En las subidas irás más lento que un vehículo a motor pero bastante más rápido que caminando. En las bajadas podrás alcanzar una velocidad aproximada de hasta 50km/h y disfrutar de ellas sin cansarte, mientras que caminando irías el doble de lento y en automóvil sería la mitad de divertido.

4. ES SALUDABLE

Viajando en bicicleta estarás constantemente haciendo ejercicio físico y al final estarás tan acostumbrado a ello que lo harás sin darte cuenta. La bicicleta es una manera estupenda de ejercitar tu corazón y tus músculos sin perjudicar tus articulaciones puesto que con ella no se producen impactos directos sobre las rodillas. Estando en buena forma te sentirás fuerte y con mucha energía.

La costa croata es una buena opción para viajar en bicicleta siempre y cuando no elijas la temporada alta en la puede que haya mucho tráfico.

5. CONOCES PERSONAS

Viajando en bicicleta conocerás mucha gente por el camino. Al no haber ninguna barrera entre tú y tu alrededor estarás expuesto al mundo y esto hará que, incluso sin quererlo, interactúes con las personas que te encuentres en él. Además llamarás la atención de los demás ya que no todos los días se ven personas viajando en bicicleta y en algunos países esto no sólo no es habitual sino que es prácticamente imposible. Esto hará que la gente esté más predispuesta a echarte un cable y a ayudarte. Créenos, las personas pueden salvarte la vida en multitud de ocasiones y conocerlas hará mucho más rico tu viaje.

Hassan, el primer hombre de Malasia en dar la vuelta al mundo en bicicleta.
Richard, viajando solo hacia África.

Estos trucos para viajar barato nos acompañan cada día de nuestra aventura y son los que nos permiten vivir viajando. Y tú, ¿tienes algún otro truco que no hayamos incluido en esta lista? Compártelo con nosotros dejando un comentario o enviándonos una sugerencia mediante mensaje privado.

Comparte esto:

Share on facebook
Share on twitter
Share on google

Cómo tomar la decisión

Cómo tomar la decisión

Decisiones. Tan difíciles de tomar a veces. Puede parecer que nosotros siempre tuviéramos muy clara la nuestra: dejarlo todo e irnos a dar la vuelta al mundo. Pero nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que no nos preparan para tomar decisiones ni en la escuela ni a menudo en nuestra casa. La toma de decisiones se vuelve un proceso difícil, incluso a veces angustioso para nuestro cómodo cerebro.

Tomar una decisión implica abandonar otra, es decir, renunciar a otras posibilidades. ¿No? Al menos así es como lo entendíamos nosotros. Y ese era precisamente el mayor miedo que nos retenía inmóviles: el miedo a perder. Porque bueno, atreverse a viajar en bicicleta tampoco parece tan grave. ¿Pero dejarlo todo e irse? ¿Dejar el trabajo estable que tanto te costó conseguir? ¿Tu casa? ¿Tu familia? ¡Incluso tu coche! Por no hablar de tu cama, tu sofá y tu ducha. Ay la ducha…

En definitiva, el cerebro humano tiende a ahorrar energía, y tomar una decisión que cambie radicalmente tu vida seguramente representa un esfuerzo bastante importante para nuestra cabecita mimada. Así que si te encuentras en la misma situación en la que nosotros nos encontrábamos tenemos una buena noticia que darte: ¡Es normal! Tranquilo, esos ataques de pánico aleatorios no van a hacer que te quedes parado. De hecho, seguramente si estás leyendo esto significa que ya has tomado tu decisión, pero tu cerebro necesita argumentos para que acepte que lo lances sin compasión a ese océano de incertidumbre. Así que allá van unos consejos para que tu cabeza acepte tu decisión.

 

1. HAZ UNA LISTA

Puede que te parezca el típico recurso que aparece en las películas americanas, pero funciona. ¡Nosotros adoramos las listas! Así que saca papel y bolígrafo y ponte a escucharte. ¿Qué te dice tu cabeza? Apunta cada duda, pregunta o miedo que te impide tomar tu decisión. Escríbelas todas, no te dejes ninguna por absurda que parezca.

¿Ya tienes tu lista? Bien. Ahora tienes que ponerte en el otro papel. Has dejado que tu “yo” miedoso y rechistón se explayara todo cuánto desease. Le has dado la oportunidad de sacar sus mejores armas. Ahora has de dejar a tu “yo” valiente y audaz que despliegue las suyas. Anota al lado de cada uno de los motivos de tu lista de “cosas malas” la solución para remediarlas. Utiliza la lógica, la imparcialidad. Imagina que te han contratado como consejero profesional, imagina que estás ayudando a otra persona a tomar su decisión, a un amigo. Despliega tu imaginación y tu mentalidad estratégica para responder lo mejor que puedas a todas las inquietudes de tu amigo miedoso. Si una es difícil de responder puedes omitirla y aceptarla como verdadera e inamovible, pero estamos seguros de que encontrarás soluciones a todos los hipotéticos problemas que el cerebro de tu amigo augura.

¿Lo tienes? ¡Genial! Aún no hemos acabado. Ahora coge otra hoja y haz otra lista. En esta lista apunta todo lo bueno que puede traerle a tu amigo esa decisión. Él se ha puesto en lo peor, ahora tú ponte en lo mejor. ¿Qué beneficios podría traer esa decisión consigo? Seguramente habrán algunas que sean lógicas y sencillas, pero recuerda que tu amigo se ha esmerado mucho para darle rienda suelta a su imaginación y ponerse en los peores escenarios posibles. Sería injusto que tu no hicieras lo mismo. ¿No crees?

Cuando tengas tu lista completada reposa un rato, has trabajado mucho y mereces un descanso. ¿Cómo te sientes? Cuando te apetezca, puede ser dentro de un minuto, mañana, la semana que viene, cuando estés preparado, repasa tus listas. ¿Tienen sentido? ¿Sientes que tienes más información que antes?

A menudo no le damos suficiente importancia a hablar con nosotros mismos. Y no nos referimos a que bocifeemos solos por las esquinas como si hubiéramos salido de una película protagonizada por Leonardo DiCaprio, sino a que nos paremos a escucharnos, a dar la importancia que merecen a nuestros pensamientos, miedos o inquietudes. Que nos oigamos y tratemos de darles una respuesta. No los omitas. Tu cerebro te quiere decir cosas, ponerte alerta. Si simplemente oyes lo que tiene que decirte tu amigo miedoso y no le das respuestas acabarás escuchando sólo lo que él tiene que decirte para mantenerlo cómodo y a salvo.

2. OBSERVA A QUIÉN HA TOMADO UNA DECISIÓN IGUAL O PARECIDA

No nos referimos a que cojas unos prismáticos y espíes a tu vecino, sino a que busques referentes. ¿Alguien más ha tomado la misma decisión que tú? Seguramente sí. En este mundo somos demasiados humanos como para tener inquietudes únicas, así que estamos seguros de que alguien más antes que tú se habrá enfrentado a tu mismo dilema. ¡Búscalo! Cualquiera que sea la temática de tu decisión. Si estás pensando en dejarlo todo e irte a dar la vuelta al mundo, busca a personas que lo hayan hecho.

Cuánto más identificado te sientas mejor, pero te aconsejamos que profundices en tu búsqueda. Seguramente no sólo encontrarás personas que han tomado una decisión similar en tus mismas circunstancias, sino incluso en peores. Esto es bueno para tomar perspectiva, obviamente cada persona es un mundo, pero identificarnos con otras personas hace feliz a nuestras cabezas. Piensa en tu madre. Ella siempre te decía que le daba igual que todos tus compañeros de clase también hubieran suspendido. Pero , ¿Crees realmente que no se quedaba más tranquila al sentirse parte de un grupo más amplio de madres con hijos que suspenden el mismo examen? Seguramente sí.

3. RODÉATE DE GENTE QUE QUIERA TOMAR TU MISMA DECISIÓN

No te va a resultar difícil. Hoy en día puedes encontrar a infinidad de personas con tus mismos intereses/inquietudes de diferentes maneras. La más fácil es a través de las redes sociales. Grupos de cicloturismo, viajes, deportes, música… Si los buscas los encontrarás. Atrévete a hablar con sus integrantes. ¿Tienes un ídolo en YouTube que hace lo mismo que tú quieres hacer? Prueba a escribirle un mensaje personal. Pero si no te responde, prueba a hablar con las mismas personas que lo comentan. Te aseguramos que si te rodeas siempre de personas con tus mismos miedos, o simplemente con diferentes intereses tu amigo miedoso va a tener cada vez más motivos para quedarse tal y como está.

Sin embargo, rodearte de personas con tus mismos intereses hará que intensifiques tu ilusión y tus ganas por atreverte a dar el paso. Hará que mantengas el deseo despierto en tu interior y no lo abandones. Incluso puede que te sorprendas despejando en los demás las mismas dudas y miedos que te impiden a ti tomar tu decisión. A menudo cuando los problemas se ven desde una perspectiva externa es más fácil dar con la solución que los resuelva.

4. INSPÍRATE

Leyendo libros, documentales, películas, vivencias de quien ha tomado la decisión. Imprégnate de su ilusión, deja que las emociones invadan tu cuerpo. Imagínate en el escenario que deseas. Permítete soñar con ello. Tu imaginación es tuya, tú eres dueño de ella y nadie le pone límites. Si algo hizo al ser humano evolucionar y colocarse en lo más alto de la cadena alimenticia no fue sólo porque descubriera el fuego o diseñara mejores lanzas, sino porque aprendió a usar la ficción.

La imaginación creó cosas intangibles que no existían más que en la cabeza de los humanos: mitos y leyendas, dioses, leyes, derechos humanos. Todos frutos de la ficción. No pueden tocarse, no tienen identidad. Los inventamos nosotros. Ese es el poder de la imaginación. Utiliza esta potentísima herramienta sin límites que posees para inspirarte, para encontrar nuevas estrategias. Sueña con todos esos momentos que quieres vivir, esos lugares que quieres observar, esos sonidos que deseas escuchar, ese objetivo que quieres lograr. Hazlo, y encontrarás la inspiración que te ayude a hacerlo realidad.

5. PRUÉBALO

Haz una pequeña prueba. Crea una situación similar y observa cómo reaccionas a las consecuencias y a las circunstancias. Analiza desde un punto de vista más empírico los efectos que esa decisión te depara. Si tienes la oportunidad, haz la prueba durante unos cuantos días. Nosotros antes de realizar nuestro gran viaje hicimos una prueba de 7 días (el poco tiempo libre que nos permitía nuestra agetreada vida laboral) para comprobar que todo iba bien.

Por supuesto, encontramos dificultades, pero lo importante es cómo las afrontamos. Con esta experiencia aprendimos que no habían simplemente cosas buenas y malas que pudieran suceder, sino un sinfín de matices emocionales estrechamente sujetos a cuál era nuestra actitud a la hora de afrontarlas.

Comparte esto:

Share on facebook
Share on twitter
Share on google

10 Trucos para viajar barato

10 Trucos para viajar barato

 

Siempre te han dicho que viajar cuesta mucho dinero y que no todos se lo pueden permitir. Nosotros nos lo creímos durante mucho tiempo hasta que descubrimos que, en realidad, viajar barato es muy sencillo si sabes cómo.

En este artículo te contamos cuáles son los trucos que nos permiten vivir viajando sin morir en el intento.

1. Viajar en autosuficiencia

Esto significa viajar de una manera suficientemente autónoma como para reducir al máximo el dinero que inviertes en alojamiento, comida y desplazamiento. De hecho, estos son los tres factores que más dinero se llevan en un viaje. La medida en la que puedas ser autosuficiente viajando dependerá de cuáles sean tus prioridades y expectativas al viajar: si quieres hacer un viaje gastronómico o simplemente prefieres dormir en hoteles, seguramente no podrás ser 100% autosuficiente, pero si consigues ser autosuficiente en alguno de estos tres puntos gastarás menos dinero. Un ejemplo podría ser que encontraras el modo de desplazarte gratis. En el truco 10 te explicamos cómo. 

2. Viajar con poco equipaje

Cuantas más cosas lleves de viaje más posibilidades tendrás de perderlas o romperlas. Esto significa que en algún momento tendrás que pagar por repararlas o sustituirlas. Si quieres viajar barato te aconsejamos que lleves poco equipaje a tu viaje. Llevar pocas cosas además te evitará muchas preocupaciones y dolores de cabeza. A nosotros nos gusta llamarlo minimalismo viajero.

3. Llevar material de buena calidad

Lo barato sale caro: estás harto de oírlo y es verdad. Si tienes planeado hacer un viaje largo y quieres ahorrarte disgustos y dinero te aconsejamos que revises muy bien el material con el que viajarás. Te aseguramos que merece la pena invertir el dinero en el equipo que te acompañará durante la aventura, sobretodo si tienes planeado viajar durante mucho tiempo. Esto supone un esfuerzo económico al comienzo del viaje pero ahorra tiempo y dinero a la larga.

4. Cocinar tu propia comida

Cocinar tu propia comida y evitar comer en restaurantes hará que viajar barato sea mucho más fácil. Esta es una buena opción si además tienes alguna intolerancia alimentaria o sigues una dieta especial ya que te tranquilizará saber exactamente qué metes en tu estómago y no correrás el riesgo de comer algo que no puedes o no quieres comer. Para cocinar existen multitud de hornillos de reducido tamaño que funcionan con combustibles baratos y fáciles de encontrar en cualquier lugar alrededor del mundo. El nuestro es este y lo encontrarás en nuestra lista de material.

 

Blanca preparando una ensalada de tomate para almorzar.

5. Intentar comprar la comida en grandes superficies

Intentar evitar los supermercados pequeños, sobretodo si se encuentran en zonas turísticas o en medio de la ciudad, te puede ahorrar mucho dinero en el “carrito de la compra”. Las grandes superficies son mucho más económicas y normalmente están situadas a las afueras de las ciudades. Esto puede suponer una gran diferencia, no sólo en el dinero que gastas, sino en la cantidad de comida que puedes comprar y en el tipo de alimentación que te puedes permitir. Por ejemplo, en Italia un bote de garbanzos puede costar 0,35€ en un Lidl o casi 1,00€ en un supermercado costero. ¡Merece la pena buscarlos!

6. Adaptar tu consumo al país al que viajas

Identificar cuáles son los alimentos más caros del país al que viajas y evitar comprarlos es otro truco que puede ayudarte a viajar barato. Compra los alimentos más baratos en la medida de lo posible (siempre que sean saludables). Estos suelen coincidir con los que son típicos del lugar. ¡Ojo! No los confundas con la comida “turística” o de “souvenir”. Observa qué es lo que la gente del país consume más habitualmente. Un bote de judías pintas no te costará lo mismo en Montenegro que en Nicaragua.

Además, comer también será más barato si tu dieta se basa en alimentos vegetales (como la nuestra): arroz, pasta y legumbres son alimentos mucho más baratos que los de origen animal. ¡Además la alimentación vegetariana es muy saludable!

7. No pagar por dormir

Hay muchas maneras de dormir gratis. Llevar tu propia tienda de campaña es una manera ideal de ahorrar dinero y viajar barato. Llevarla en tu equipaje te podrá permitir hacer acampada libre y no pagar un céntimo por descansar. La acampada libre no sólo es gratis, sino que además permite dormir en lugares de ensueño con mejores vistas que las de cualquier habitación de hotel. Normalmente no tendrás problemas para encontrar un lugar para acampar. Lo ideal es que busques un lugar apartado de la ciudad y escondido de las carreteras y caminos. Cuando te vayas asegúrate de dejar el lugar igual de limpio que como lo encontraste. Si en algún momento estás en la ciudad o no encuentras ningún lugar adecuado para acampar puedes preguntar amablemente a los vecinos de la zona si puedes poner la tienda en su jardín. Esto es algo totalmente personal, pero te aseguramos que a nosotros nos ha funcionado el 99% de las veces que lo hemos intentado y estamos seguros de que a ti también te funcionará. Muchas veces la gente está dispuesta a ayudarte, sólo tienes que preguntar. Eso sí, muestra la mejor de tus sonrisas al hacerlo y sé amable.

Nuestro campamento montado en un chiringuito cerrado por temporada en Croacia.

Si no te atreves con la acampada libre, existen distintas formas de dormir gratis. La plataforma más famosa para hacerlo es Couchsurfing, una red social para viajeros. Otras plataformas son Warmshowers (para ciclistas), helpex y workaway (voluntariado a cambio de alojamiento).

8. Controlar tus gastos

Sabemos que da pereza, pero cuando viajas es importantísimo controlar el dinero que tienes y el que gastas al día. Es importante apuntar en qué lo has gastado y revisarlo de vez en cuando. Si lo haces, a final de mes podrás analizar qué se lleva la mayor parte de tu presupuesto y cuánto dinero te queda. De esta forma podrás decidir qué gastos puedes evitar o reducir y cuáles son inevitables. Si no lo haces acabarás gastando más de la cuenta y no tendrás ni idea de cuál es tu situación económica. Nosotros utilizamos una aplicación para móvil muy útil para controlar nuestro presupuesto llamada “Toshl” que nos permite introducir cada gasto y organizarlo por categorías con sólo dos clicks.

9. Hacer un presupuesto realista que puedas cumplir

De nada sirve proponerte gastar 400€ al mes si sabes que no lo podrás cumplir. Te recomendamos hacer un presupuesto propio para tu viaje con el que te puedas comprometer. Es más fácil ser fiel a un presupuesto cuando sabes que puedes cumplirlo. Si quieres saber cuál es nuestro presupuesto viajero te lo contamos en este artículo

10. No pagar por desplazarte

Ahorrar en desplazamiento es clave para viajar barato. Este motivo, entre otros, es por el que nosotros elegimos viajar en bicicleta. Puedes desplazarte gratis en bicicleta, caminando o haciendo autoestop. Conocimos un chico que viajó durante 9 años sin pagar un céntimo por desplazarse haciendo autoestop. Si tú no puedes (o no quieres) hacerlo de esta forma, por lo menos intenta buscar la forma más económica de moverte informándote con tiempo por internet o, si ya estás en el país de destino, preguntando por la calle a los lugareños. Ellos te podrán informar de qué opciones son las típicas “trampas para turistas” y cuáles son las alternativas más económicas. Otra opción podría ser alquilar un vehículo y compartir gastos y trayecto con otras personas. Para encontrar compañeros de viajes puedes utilizar la aplicación para móvil Blablacar o distintas redes sociales para mochileros que encontrarás fácilmente en internet.

¡Nuestras bicicletas nos llevan a todas partes!

Estos trucos para viajar barato nos acompañan cada día de nuestra aventura y son los que nos permiten vivir viajando. Y tú, ¿tienes algún otro truco que no hayamos incluido en esta lista? Compártelo con nosotros dejando un comentario o enviándonos una sugerencia mediante mensaje privado.

Comparte esto:

Share on facebook
Share on twitter
Share on google