Saber decir que NO

Te cuesta decir que “no” cuando te piden un favor y antepones las preferencias de los demás a las tuyas. ¿Te resulta familiar esta situación? A nosotros también nos pasaba hasta que entendimos la importancia de aprender a decir que NO.

Hay una palabra para definir este concepto. Se llama “asertividad”. La asertividad es una forma de comportarse ante las demandas de los demás en las que defiendes tus derechos como individuo sin ofender al resto. Es una manera de comunicarse en la que somos capaces de expresar nuestros verdaderos sentimientos con el fin de que haya un entendimiento mutuo. En definitiva, la asertividad es saber decir respetuosamente que no y hacer entender a los demás “por qué no”.

¿Por qué es importante saber decir que no? Porque anteponer siempre a los demás a ti mismo genera un saldo negativo en el contador de tu autoestima. ¿Sabes en qué posición te deja esto? En la última en tu escala de preferencias.

Si tu última prioridad eres tú, vas a crear en tu vida un desequilibrio que va a generar poco a poco la sensación de estar anulándote como persona.

Steve Jobs fundador de Apple

Es algo muy típico que ocurre en personas que asumen un rol de protectoras con el resto. Es un error dedicar toda tu energía a cuidar de los demás y, sin embargo, olvidarte de cuidar de la persona que se ha convertido en el apoyo de todos: Tú. No esperes que el resto te diga que te mereces un tiempo para disfrutar de lo que amas porque no lo van a hacer. Cuando alguien se siente bien atendido por una persona sobreentiende que esa persona sabe cuidar de si misma, aunque desgraciadamente no siempre sea así.

Saber decir que no cuesta más de lo que parece. A Blanca y a mi nos costaba muchísimo hacerlo en nuestro anterior empleo. Yo por ejemplo tenía un compañero de trabajo que siempre me pedía cambiar el turno del viernes por la tarde. Como  él tenía hijos y yo no, me sabía mal negarle el favor. Al final, eso se convirtió en una costumbre y siempre acababa trabajando los viernes por la tarde aunque no fuera mi turno. Ese favor se había convertido en algo normal, algo que se daba por sentado, y negarme a seguir haciéndolo se me hacía cada vez más difícil porque el favor se acabó convirtiendo en una obligación. 

A Blanca le ocurría algo parecido. En su trabajo de comercial habían muchas posibilidades de ascender. El problema es que a Blanca no le interesaban porque entendía que un ascenso significaba una mayor responsabilidad. ¿Cómo decir que no a un ascenso? Parece de locos, pero cuando su jefe le hablaba del tema no podía hacer otra cosa más que asentir. ¿Cuál es el problema de esto? Que en el momento en el que no sabemos negarnos a hacer algo que no queremos porque nos da miedo o vergüenza, estamos dejando que los demás dictaminen cómo es o va a ser nuestra vida.

“Estoy preocupado, porque me siento en la obligación de cambiarte siempre el turno del viernes por la tarde y eso me está afectando. Los viernes por la tarde me gustaría poder tener tiempo para salir a correr o tomar algo con mis amigos, pero no puedo hacerlo por hacerte el favor. Creo que sería una buena idea repartirnos los turnos. Tú podrías librar la primera y la tercera semana y yo la segunda y la cuarta”.

De esta forma empecé a decir que no. Pero no lo hice de forma brusa ni hiriente, porque la relación con ese compañero me importaba, era mi amigo. No quería destruir nuestra relación ni que se sientiera ofendido. Por este motivo lo primero que hice fue expresarle mis sentimientos. Al principio mi compañero se sorprendió, pero no porque no entendiera mis argumentos, sino porque había estado tanto tiempo haciéndole ese favor que realmente él pensaba que no me importaba. No tenía ni idea de cómo me estaba afectando.

Recuerdo que Blanca lo pasó fatal en este punto. Antes de decir que no a su trabajo y decir que se quería marchar estuvo un par de semanas con dolor de estómago y casi sin dormir. ¿Cómo se lo iban a tomar? ¿Qué pensarían de ella ahora, después de tanto tiempo?

La realidad es que cuando somos capaces de decir que no, con asertividad, la reacción de los demás a menudo nos sorprende gratamente. Si logramos que las personas empaticen con nuestros sentimientos seremos capaces de defender nuestras preferencias y derechos sin necesidad de herirles.

Aprender a decir que no también es hacer entender a tus hijos o a tu pareja,  que necesitas un tiempo para hacer aquello importante para ti, no importa lo que sea. Si no sabes reclamar ese espacio acabarás haciendo que piensen que no lo necesitas. Además se habituarán a que vivas para ellos y creerán sinceramente que no te conlleva ningún tipo de molestia.

“Si no diseñas tu propia vida, ten por seguro que alguien lo hará por ti.

Cuando aprendí a priorizarme me di cuenta de lo mucho que desconocía de mí. Y lo peor de ser un extraño conmigo mismo es que hasta que no empecé a dedicarme el tiempo necesario para conocerme no sabía ni a qué dedicarlo. Pero, poco a poco, te vas descubriendo, detectas las actividades que te hacen feliz y eres capaz de potenciarlas. Entrar en este estado de ilusión y satisfacción no sólo mejora nuestro estado de ánimo sino que además se refleja en cómo nos comportamos con los demás.

“Quererse a si misma es el mejor homenaje que le puede hacer una persona a su vida y a su alrededor.” 

Te propongo un experimento: Durante los próximos cinco días, reserva un tiempo en tu agenda para cuidar de ti. Bloquea al menos media hora al día para poder dedicarlas sólo a eso. Regálate tiempo cada día para pensar, descansar o lo que te haga feliz, no importa lo que sea. Es probable que descubras aficiones en ti que desconocías o tenías olvidadas. Quizá entonces empieces a entender por qué es tan importante aprender a decir que no y a convertirte en una prioridad en tu escala de preferencias.

Disfruta de tu propia luz, es el momento de brillar, es tu momento.

Hoy, después de haber conseguido mi propio cambio de vida, estoy viviendo el sueño de dar la vuelta al mundo en bicicleta y, mientras lo hago, ayudo a otras personas que buscan su propio cambio de vida a desprenderse de los miedos y limitaciones que le impiden conseguirlo. En mi academia de desarrollo personal enfocada al cambio INSPIRA, comparto contigo a través de vídeo cursos todos los conocimientos y herramientas que debes poner en práctica a la hora de enfrentarte a un nuevo cambio de vida. 

A todas las personas que quieren dar el paso ahora, las llamamos cariñosamente : Padrinos de Vivir en ruta, ya que contribuyen a que nuestro propio sueño siga siendo una realidad.

Tus sueños te están esperando y tú puedes ser su principal enemigo o su fiel aliado. ¿Qué decides?

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1 comentario en “Autoguardado 2018-05-26 16:25

  1. Hola Oscar y Blanca ,lo que me faltaba por leer 😂 yo siempre estaba buscando la manera de como poder cumplir mi sueño que era poder viajar indefinidamente pero por un motivo u otro no encontraba ni la manera ni la forma ni el momento ,pero por fin tengo mi propia fecha para comenzar mi aventura que por cierto la he adelantado para este Enero o Febrero y ya no hay marcha atras a no ser que caiga un meteorito y nos extermine claro😂por eso despues de leer el libro digital que creasteis y que he leido por supuesto y como no me a encantado , ahora leo este ultimo que has escrito ,os podeis imaginar que estoy que me tiro de los pelos con un ansia que llegue el dia para comenzar mi andadura ,y conociendo personas tan positivas y con tan buena energia como vosotros es aun mas facil de terminar poniendo dia a cumplir el sueño que uno mismo a esperado toda su vida ,perdon por el rollazo es que si no lo suelto todo no me quedo agusto😂no cambies nunca sois geniales seguid disfrutando de vuestro sueño un abrazo y mucha fuerza 💪🚴🚴👍🌎 Posdata (Saver decir NO )

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