¡Hola! Soy Óscar.

El primer recuerdo que tengo es de cuando era tan pequeño, que llevaba días en el mundo. Mi madre me sostenía en brazos, vestida con una bata azul y su mirada se clavaba en mi con tanto amor que es imposible olvidarla.

He crecido siendo un soñador, de esos que creen que nuestro paso debe servir para dejar un mundo mejor. Desde bien pequeño aprendí que con el trabajo y el esfuerzo se superan muchas dificultades. Seguro que tuvo que ver el hecho que trabajé en un bar desde bien pequeño. Este negocio familiar me enseñó a tratar diariamente con personas. Pude aprender de mis padres la constancia y el esfuerzo de trabajar durante 12 o 15 horas diarias sin tener ni un solo día de fiesta durante 40 años. Realmente me parece admirable.

Durante mucho tiempo he creído en la importancia de la seguridad que te da un trabajo estable. Estuve años estudiando hasta conseguirlo. Entré a trabajar de policía hace 7 años. Durante todo ese período de tiempo he sido feliz ayudando a las personas que pude.

Un buen día, sin saber muy bien ni cómo ni por qué noté que algo no iba bien dentro de mi. Sentía algo muy intenso que me oprimía por dentro. A veces llegaba llorando a casa y lo peor era que no sabía por qué. Empecé a estudiar cada uno de mis hábitos y los motivos de cada una de las cosas que hacía. Descubrí algo aterrador. Llevaba años viviendo con el piloto automático y sin hacer caso a lo que decía mi corazón: Dejarlo todo y salir a conocer el mundo. Pero, ¿cómo iba yo a dejar un trabajo estable y una vida cómoda? Durante un tiempo conseguí convivir con esa sensación. Mi ardiente deseo de moverme y explorar me llevó a realizar carreras de montaña de Ultradistancia. Son carreras con una duración de más de 100 kilómetros donde llevé mi cuerpo al límite en más de una ocasión. Mi deseo de mejorar y aprender no se limitó a lo físico. Descubrí una pasión que dormía dentro de mí.

Óscar cumpliendo el reto "4 maratones en una semana"

Ayudar al máximo de personas a sacar lo mejor que llevan dentro. Dediqué los últimos tres años a aprender de los mejores formadores del mundo en Coaching y  Comunición para aprender a hacerlo. Aprendí Programación Neurolingüística, lenguja y comunicación inconsciente y todas las herramientas útiles para saber como funciona nuestro cerebro para acercarnos o alejarnos de nuestros objetivos. Como sacar tu máximo potencial y superar los miedos que te impiden avanzar. Empecé a hacer sesiones de Coaching. Ayudé a personas a superar su miedo a volar. Otras a perder su inseguridad y perseguir sus sueños. Ayudé a personas a superar rupturas sentimentales, incluso trabajé con policías para que superaran situaciones traumáticas. Realicé formaciones para ayudar a personas a comunicar y conocerse mejor. Hice sesiones de Coaching Online por Skype para llegar a gente que vivi por todo el mundo.

Óscar impartiendo el curso "Descubre tu esencia en la naturaleza".

Por primera vez desde hacía mucho tiempo sentí que amaba lo que hacía. Ahora estaba entre mi vocación y un trabajo, de policía, donde ya no tenía mi corazón. El 23 de Noviembre de 2016 todo cambió. Eran las 7 de la mañana y agarraba con fuerza la mano de mi padre que estaba gravemente enfermo en la cama del hospital. En ese justo momento, mi padre emprendió un nuevo camino y yo tuve la absoluta certeza de que para mi empezaba uno nuevo. 

Fue el último regalo de mi padre, la lección más bonita de mi vida: La vida es corta, haz lo que amas. No hay tiempo para mucho más. Poco después después estaba entregando la carta de renuncia en mi trabajo. Blanca y yo dejamos nuestro piso y lo preparamos todo para emprender nuestro sueño: Dar la vuelta al mundo. No os voy a mentir, fue una decisión criticada incluso por algunos familiares y amigos. Los fantasmas de los miedos asomaron por todas partes. Pero esta vez, no había marcha atrás.

El 23 de Julio de 2017 a las 9 de la mañana montados en nuestra bici de 50 kg de equipaje salimos hacia lo desconocido: Dar la vuelta al mundo. Ese día nos convertimos en nómadas. Una vida nueva: Vivir en ruta.

Blanca y Óscar montados en sus bicicletas de cicloturismo en Italia.